lunes, 1 de junio de 2009

AYELÉN MELINA C.

Hola  a ebribadi.
Como que quedó ridícula la foto así al vesre ¿no?.
No sé cómo enderezarla (a la foto y a la fotografiada). La mencioné tantas pero tantas veces y hasta le escribí una carta que nunca leerá. Valía la pena al menos para mí presentarles a Ayelén (Ayu para el 90% de las personas). Esta foto se la saqué hace unos cuantos años; fue en Octubre de 2004. Fuimos a dar una vuelta a Capital y como habrán percatado, la escenografía es el Sarmiento en Once. Tenía en ese entonces 8 años. Y vean qué hermosa que era. Cómo estará hoy es un misterio para mí, hace casi 3 años que no la veo, no hablamos, nada. Ya no es solamente ella, también soy yo el que por ahora no tiene ganas de verla. Sí, me muero de ganas de verla, abrazarla, preguntarle cómo está, qué es de su vida y recomenzar la relación que tuvimos. Pero dadas las circunstancias y el entorno negativo que la induce a rechazarme, prefiero quedarme así. ¿Para qué verla? ¿Para que mi suegra esté encima haciendo marca personal y no me deje hablarle y encima quiera hablar por ella? Me ahorro los problemas y las peleas.
Como decía, esta foto es una postal de aquellos tiempos felices, cuando Iván, Julieta y Antonella ni estaban en nuestros planes. No es que ahora no sean tiempos felices, pero desde que Ayu no está desapareció la sonrisa de mi cara, la vida me parece una cagada, gris.
Pareciera que hablo de Ayelén como una novia perdida y no de una hija que perdí. 
No hay palabras que puedan explicar el sentimiento que tuve y tengo para con Ayelén. Desde el primer día que la ví, desde el día que decidimos con Naty ponernos de novios y me encontré con una relación fuera de lo normal. No éramos 2, sino 3. Porque dejar de lado a la nena no se podía. Y de a poco nos acomodamos, nos encontramos y reimos, salimos juntos, comenzamos a "jugar" a ser padre e hija, luego a serlo. Compartimos juegos, caminatas, charlas, disparates, sueños, deberes de la escuela, etcéteras.

Lo perdí todo. Es el día de hoy que la extraño, Y pienso al mismo tiempo que me hubiera encantado estar con ella desde el mismo día que nació; cambiarle pañales, enseñarle a hablar, a caminar, a darle de comer, y jugar.....
Hoy tiene 13 años. Dejó de ser una nenita, ahora es una pendeja. Me perdí de tantas cosas en estos 3 años. Ese tiempo nadie me lo va a devolver. Eso se lo quiero agradecer a mis suegros. Como decía Enzo Ferrari "el caballo va adelante, no atrás", pusieron la carreta adelante del equino. 

No sé cómo va a terminar esta payasada. Espero que haya un final  feliz y los tenga a los 4 hermanos juntos. Como lo quisimos con mi mujer, no como otros pretenden hacer y deshacer.
Al final quería que vean a Ayu y me despotriqué contra todo y todos. No aprendo más.
EL ODIO ES MÁS FUERTE QUE YO, CARAJO. SOY UN PELOTUDO HECHO POR ENCARGO.
Chris-

1 comentario:

Seda dijo...

está bueno tu espacio, lleno de amor, y pasión. si lo expresás es porque lo sentís y lo pensás.

seguí haciéndolo, y vos sabés cuando tenés que cambiar o mejorar algo, porque por algo estás haciendo esto.Igualmente, a las órdenes en lo que podamos intercambiar.
Y dale para adelante en la vida, no lamentes lo que pasó, si no que te sirva de experiencia, pero no para llorar, sino para subirte al primer escalón de tu futuro y no cometer los mismos errores, y no dejar que otros nos hagan cometer los mismos errores. Te lo digo de buena fe.
un abrazo grande desde Uruguay.

MINUTO A MINUTO!

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